miércoles, 12 de mayo de 2010

El caballo de Bolívar


Un día paseaba el presidente de Colombia Alvaro Uribe V. por el Parque de Bolívar en Medellín, y al pasar frente a la estatua del Libertador Simon Bolivar montado en su caballo, observó que esta le hacía señas invitándole a que se acercara.

Uribe, como buen bolivariano que es, se acercó y le preguntó:

¿En que le puedo servir señor Libertador?

Yo sé que usted es el presidente de Colombia y también sé que hasta esta fecha se ha desempeñado a las mil maravillas. Tambien sé que usted posee los caballos más finos y de mejor estampa; este Palomo que monto desde hace muchos años ya está cansado y requiere un relevo. ¿me haría usted el favor, Señor Presidente, de obsequiarme un caballo de los suyos?

Con mucho gusto señor Libertador, es para mi un honor muy grande que usted monte uno de mis caballos. Salgo inmediatamente por su encargo. Uribe salió como un bólido para su finca en Llanogrande, Rionegro.

En el camino se encontró con Hugo Chávez (presidente de Venezuela) y le contó:Como te parece, hombre, que me acaba de pedir el Libertador Simon Bolivar un caballo de los que pastan en mi finquita de Llanogrande para montarlo, pues cree que su Palomo ya está cansado.. Chávez con un poco de celos respondió: eso no puede ser Uribe, este debe ser otro de los muchos montajes que usted hace para desprestigiar migobierno.

Venga, vamos juntos hasta la estatua y verá còmo le compruebo la verdad.Marcharon los dos presidentes, como dos hermanitos, cogidos de la mano, hasta la estatua del Libertador, y cuando los tuvo cerca, el libertador exclamó:«Uribe, te encargué un caballo no una mula...»

No hay comentarios:

Publicar un comentario