Por: Lucia Londoño Ch.,
Especial para El Rionegrero.
"Eso dice el adagio popular"
Escribo este artículo como madre que soy de tres hijos, y con la bella experiencia de maternidad, se plenamente debido a que también soy hija y se el significado de ser madre.
Este artículo es dedicado a todas las madres; y en especial a aquellas que por circunstancias de la vida, les toco afrontar dicho rol, frente a la ausencia de una madre ya sea por muerte o por irresponsabilidad, ellas han tenido que desempeñarlo a plenitud.
MADRE
Amor incondicional e incomparable, yo siempre digo que es un abracito de Dios, y el amor en la tierra más semejante al de Dios.
La madre en su inmenso amor por sus hijos que son carne de carne y sangre de su sangre, son ellos su prioridad después de Dios que ante una enfermedad, o cualquier otra circunstancia adversa, una buena madre sería capaz de cambiar dicha circunstancia reflejada en su hijo por la de ella, construye grandes sueños para ellos y los pone en lugar de honra, sueña con verlos volar como águila, siempre ora por un futuro excelente, se goza con sus triunfos, aunque todo lo haya conseguido con gran sacrificio, en su graduación es la más feliz y orgullosa, siempre ve en sus hijos un futuro mejor; si es ama de casa todo gira alrededor de ellos, es por ello que la mamá hace famosas sus recetas de la mejor comida del mundo, la cual sus hijos extrañan aún en restaurantes de cinco estrellas. Que decir si estos se enferman, una madre no se separa de su lecho, la comida es especial preparada con mucho amor, cura algunas enfermedades con ramitas aromáticas, limón y amor, la cual acompaña de una pasta. Al día siguiente no cabe la felicidad en su rostro al ver a su hijo restablecido.
La madre acompaña en llanto hasta en noviazgos frustrados de sus hijos y si de una boda se trata, la prepara con lujo de detalles, disimulando el momento de su partida a su nuevo hogar, su rostro se llena de esplendor, aunque a veces no sabe cómo enfrentar el vacío que dejará.
Los defectos de sus hijos menguan y son cambiados por excusas ejemplo: Es la edad, es que está cansado, etc. El desorden lo cambia por una escusa, en fin se trata de una mamá que le agradece a Dios por habérselo regalado aunque sufra uno que otro desengaño, ella con un corazón perdonador lo cambia por una oración y esto y mucho más es una verdadera madre.
¡FELIZ DIA A TODAS LAS MADRES!
miércoles, 12 de mayo de 2010
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